Ossa Super Pioneer 250, "Dorada"

 

 


Esta moto perteneció a Enrique del Real, un gran aficionado a las motos de enduro y que nos podemos encontrar en cualquier ocasión que se preste, Merindades, T.T. 4 Estaciones ...

Le conocí en la concentración de Valdemorillo en Septiembre del 99, a la que se acercó con su moto de enduro moderna, me habló de que el, en tiempos también llevaba una Ossa, pero que actualmente andaba tirada en garaje con la biela rota y que casi le estaba estorbando. 

 

Rápidamente le mostré mi interés por ella, era un modelo que no tenia, y quedamos unos días después para verla. Efectivamente el estado era muy malo, el motor estaba en una caja, que desmonto con idea de repararlo, supongo, pero al final todo quedo en nada. Presentaba una gran holgura de biela, pistón roto y cilindro para rectificar, además los ejes de cambio y arranque estaban soldados a sus palancas.

El resto, tampoco era muy ilusionante, el deposito de fibra presentaba varios "boquetes", las tapas laterales tenían pérdida de material, el asiento estaba para tapizar, el escape  irrecuperable y le faltaban un gran numero de piezas originales: aletas delantera y trasera, faro, escape, piloto trasero, amortiguadores, tapón de gasolina ...

En cuanto a los papeles, Enrique me aseguraba que los tenia en una gestoría y que los dejo allí, hacía ocho o diez años para hacer la transferencia, tenia el resguardo y sinceramente pensaba que existían pocas posibilidades de encontrarlos.

En condiciones normales, hubiera desestimado la compra, pero dado el interés por el modelo me animé, sobre el precio no hubo problema, Enrique era consciente de que tenía poco valor y que casi le hacia un favor al llevármela. Al final  me la vendió por unas 20.000 pts. Desde aquí agradecerle a Enrique la oportunidad que me brindó, y si lees estas líneas, cuando quieras puedes volver a pasear en ella

 

Días más tarde fue el Burgo Salón de la Moto, al que MotoCRA llevó un stand de motos clásicas, y pensé que era buena idea llevar la Ossa Super Pioneer Dorada a modo de ejemplo de restauración, donde los visitantes del stand la contemplaban con sorpresa, pensando sin duda, si volvería a circular algún día.

 

 
Al finalizar el Burgo Salón me puse manos a la obra, el motor, dado el estado en el que se encontraba, lo lleve a un profesional, Pedro Ramírez (Motos Tarry) , especialista en clásicas, para cambiar los ejes, sacar el cigüeñal y llevarlo a Calvet, y ya que abríamos motor, cambiar rodamientos, retenes y embrague nuevo.

La pintura para Artenruta, en mi opinión uno de los mejores pintores de motos del territorio nacional, que recompuso todas las fibras, lo único que tuve que darle fueron las calcas y el se encargo de lo demás. También pinto el chasis, y demás piezas metálicas.

Por ultimo, conseguir las piezas que faltaban, y aquí entra nuestro amigo Jesús Colmenero, de Jaén, que me consiguió la aleta trasera, faro, gomas, piloto trasero, rejilla de escape y algunos detalles mas. La suerte también intervino, encontré un escape en perfecto estado, tirado en un desgüace de San Martín de la Vega por solo 3.000 pts, al que solo hacia falta pintar. Además la aleta delantera de este modelo, no iba pintada, si no que era el típico plástico de color "cera" que parece que esta manchado, lo encontré en Salón AutoRetro de Valencia, aunque esta vez tuve que soltar ocho billetes.

En cuanto a los papeles, después de unas cuantas llamadas y algún que otro paseo, los encontré en la gestoria, que aunque había cambiado de dueño los conservaba afortunadamente en su archivo.